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| Organiza: | Vicerrectorado de Cultura, Planificación e Igualdad de la Universitat de València y el IHMC |
| Comisario: | José Antonio Díaz, investigador del IHMC y Maite Ibáñez, historiadora del arte, con la colaboración de Josep Lluís Barona, catedrático de historia de la ciencia e investigador del IHMC |
| Lugar: | Salas de exposiciones del IHMC |
| Fecha: | Del 12 de diciembre de 2011 al 30 de marzo de 2012 | Lunes a viernes, de 9 a 20 h y sábados, de 10 a 14 h |
El cuerpo, como medio de expresión, proyecta nuestra imagen en la sociedad y, a su vez, como estructura vital, traslada algunas claves de nuestra salud. La integración de estos elementos permite explicar la obesidad como un fenómeno global, no solo por su extensión geográfica y sus dimensiones epidemiológicas, sino también por sus implicaciones científicas, sanitarias, económicas, sociales, culturales, ideológicas, políticas y legales. La presente muestra reúne una selección de datos y tablas científicas e históricas, testimonios, documentos, audiovisuales y trabajos de artistas contemporáneos que ofrecen al espectador herramientas de reflexión y debate sobre uno de los fenómenos más característicos de la sociedad contemporánea. Los estereotipos en la cultura de masas y la imagen de la obesidad en la prensa, como reflejo de creencias, actitudes y valores sociales, aportan contrastes que nos llevan a la figura del obeso valorada en la antigüedad de forma positiva por su asociación a la salud, la riqueza, el estatus social, el atractivo físico, la fuerza y la fertilidad, hasta la mirada actual que lo recrea como persona alegre, afable, pero también perezoso, torpe, glotón y cómico, reforzando así su estigmatización social. Dada la abundancia de implicaciones temáticas de la obesidad, el proyecto ha sido estructurado en tres bloques: 1) la perspectiva histórico-médica, 2) la imagen social y cultural de la obesidad, y 3) su representación artística, que permanecen entrelazados a través de todo el discurso de las salas. El recorrido de la exposición comienza con la frase de J. George Harrar, donde se aborda el descubrimiento de la caloría como unidad de medida de la nutrición. El punto de partida de la llamada crisis de la obesidad de la sociedad actual es el periodo de las transiciones demográfica, epidemiológica, nutricional y alimentaria, que tienen lugar durante los años finales del siglo XVIII y el siglo XIX. Este análisis ayudará al espectador a entender el discurso científico en que se basan las actuales teorías y tratamientos: los estudios sobre los principios inmediatos, proteínas, grasas y carbohidratos; el paso de una situación de hambre y desnutrición a una situación de exceso y sobrealimentación, etc. La revisión de los discursos sociales sobre este tema oscilan entre diversos posicionamientos: la visión científico-médica, que considera la obesidad como una enfermedad (actualmente una epidemia) y un problema de salud pública; el culto al cuerpo, apoyado en una antiobesidad en ocasiones peligrosa por su radicalismo (anorexia, bulimia); el discurso activista en pro de la aceptación y el respeto de la obesidad; o la denuncia a las formas de «biopolíticas» o «biopoderes» como signos de control de los ciudadanos (autoridades sanitarias, publicidad, etc.). Dentro de nuestro mapa identitario, los artistas han representado la obesidad como espejo de la sociedad y de sus tensiones y conflictos, trasladando la figura del obeso al mundo del poder y la opulencia, el erotismo, la enfermedad, la deformación o la buena salud. Un recorrido por los trabajos de Rubens, los retratos de corte, los monstruos de Carreño, las imágenes de venus paleolíticas o las postales populares de la primera mitad del siglo XX así lo demuestran. En la actualidad, nuevas actitudes sociopolíticas y de género han transformado la representación del cuerpo obeso dentro de un territorio iconográfico transgresor. De esta forma, las fotografías de Ariane López-Huici, mayoritariamente de mujeres, rescatan una belleza desnuda que procede de las imperfecciones. Por su parte, Rogelio López Cuenca cuestiona los símbolos y estereotipos a partir del falso mensaje de la publicidad en Droits de homme. Los juegos lingüísticos sobre la apariencia de nuestro entorno y el estudio de la alimentación, son el vehículo crítico de Rosalía Banet para crear su Máquina expendedora de enfermedades. Sin embargo, este tipo de rituales también nos trasladan a las creaciones de Antoni Miralda, donde la comida en la mesa no representa una necesidad, sino un motivo de relación social y cultural. La cosificación del cuerpo y de la apariencia es interiorizada como experiencia propia por los artistas Estíbaliz Sádaba, en su vídeo A mi manera, y Mac Diego, cuya imagen desnuda es manipulada a través de la mirada de otros artistas. Como resumen, cabe destacar que el objetivo de este proyecto no busca adoctrinar ni establecer normas y directrices de «buenas conductas», sino favorecer el desarrollo de debates, análisis y reflexiones en torno a la obesidad. Col·laboran el Institut Valencià de l’Audiovisual i de la Cinematografia (IVAC), el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y las R. Michelson Galleries (Northampton, Massachusetts, EE.UU.).
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| Palacio de Cerveró. Plaza Cisneros, 4 | 46003 - Valencia Tel. 963 926 229 | Fax 963 919 691 | Lunes, 6 de Febrero de 2012 | |||
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